en el ave

El blog de miguel angel rodriguez

La nueva forma de evaluar

La semana pasada comentaba, medio en serio, medio en broma, que si sometemos a un “test de estres” a la formación que hemos recibido en nuestra vida, seguro que bajarían nuestro rating varias letras. En mi caso casi al nivel de bono basura si me preguntan algo relacionado con la carrera que estudié, la de Derecho. Afortunadamente no existen este tipo de pruebas, ni tampoco las agencias de calificación en la formación, al menos no de manera formal. Informalmente, el buscar trabajo o el afrontar un nuevo proyecto empresarial, es ciertamente la mejor manera de hacer una test de “estrés” en toda la extensión de la palabra.
¿Cómo mantenemos nuestros conocimiento? ¿Cómo podemos mejorar en nuestras habilidades y capacidades? Ahora la moda sería hablar del aprendizaje informal y aprendizaje social, pero para mí una forma de mejorar nuestra “calificación” es prestando más atención a una actividad clave, que es la evaluación de lo aprendido. La evaluación es vital para el profesor, protagonista de diseñar la manera en la que puede contrastar que la persona aplica lo aprendido, como para el alumno, que debe conocer y valorar el esfuerzo que realiza tanto en tiempo como en dinero en su formación.
No quisiera teorizar sobre las estrategias de evaluación, al no ser éste un blog técnico (ya existen muchos y muy buenos),. Mi afán es mas resumir y opinar de las conversaciones que sobre este tema se producen, que lamentablemente son pocas a pesar de la relevancia del asunto. La evaluación se oculta detrás de test y títulos que permiten “demostrar” lo que sabemos, pero éstos títulos y test son meras herramientas, que hay que revisar a la luz de los cambios que nos está trayendo la tecnología social. En dos blog de referencia, Juandon (Juan Domingo en Innovación y conocimiento) y Pontydysgu (el sitio de Graham Attwell) se comentaban la necesaria evolución de la forma de evaluar, para adaptarla a la actualidad. Juandon hablaba que la evaluación es “utilizar” no “conocer” y propone revisitar la taxonomía de Bloom, para enfocar la evaluación hacia la práctica y en la realidad. “La Evaluación continuada y proactiva, contrariamente a la discriminatoria y finalista, es muy atractiva e interesante, es decir, puede ayudar a que sus conocimientos les sirvan para algo”. Por otro lado Pontydysgu habla en su blog del concepto de evaluación 2.0. Un cambio fundamental que debe sufrir la evaluación están en la figura del evaluador, tanto en su actividad como en su percepción por parte del alumno. La evaluación se realizará por la comunidad, siendo el profesor un recopilador de información y datos de la actividad del alumno para analizar y presentárselo en un formato útil para orientar su comportamiento. La evaluación es continua y como es un cuadro de mando, un input clave para tomar decisiones de nuestra actividad de formación. La evaluación es un parte clave del reconocimiento pero no sólo de cara a terceros, sino también hacia nuestros iguales y en último extremo hacia nuestro aprendizaje.
Gandhi decía que “Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir para siempre.” Si no evaluamos lo que hemos aprendido, especialmente de manera informal y en comunidad, nuestro aprendizaje permanente acabará siendo un sistema con mucho riesgo, sin activos con los que afrontar los cambios del mercado

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el octubre 19, 2011 por en elearning.
A %d blogueros les gusta esto: